Señor Jesucristo:
Mi ideal de policía es servir al bien, a la verdad y a la justicia. Tú, que eres la plenitud de esos valores, ayúdame a hacerlo según tu voluntad.
Derrama tu gracia sobre mí, para ser capaz de cumplir mi vocación.
Acompáñame, en las horas de soledad;
protégeme, cuando esté cerca de un peligro;
ilumíname, cuando tenga que tomar decisiones.
En tus manos confío a mi familia, a mis amigos y a mis camaradas.
Santísima Virgen de Luján, Patrona de nuestra Patria y de nuestra Policía Federal: cúbreme con tu manto y concédeme tu maternal protección.